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Autor: Apoyo online 12 agosto 2011

42 comentarios

Tipos de inteligencia y cómo medirla

Acabo de escuchar en un programa de Redes a Eduardo Punset decir que cuando vemos a una persona inteligente lo reconocemos inmediatamente y que, sin embargo, nos resulta muy complicado definir qué es ser inteligente. Yo he escuchado de otras personas muchas veces que yo soy muy inteligente, lo escucho a menudo. Sin embargo, en uno de esos test que se hacen en el bachillerato recuerdo que no obtuve unos resultados demasiado sobresalientes. Recuerdo haber compartido los resultados con otros compañeros de mi clase que no parecían demasiado brillantes y sin embargo obtuvieron mejores puntuaciones.

¿Esto podría contradecir la afirmación del Sr. Punset? ¿Cuán fidedigno es un test aislado de IQ? ¿Para medir correctamente la inteligencia debe hacerse un test en la vida o deben comparse los resultados de diferentes test de IQ en diferentes momentos? Y por último, en el supuesto de que me sometiera a un test de IQ ahora ¿hasta qué punto podría condicionar mi conducta futura el resultado de dicha prueba? ¿Deberíamos todos conocer cuál es nuestra capacidad cerebral?

Responde: Pablo Herreros.

Hasta hace bien poco, la inteligencia era medida en base a variables como las que nos comentas en tu consulta, pero actualmente sabemos que no existe una correlación entre medidas clásicas de IQ y el éxito personal o profesional en la vida, por lo que este tipo de test han perdido gran parte de su sentido y capacidad predictiva. Además, es cierto que las medidas tomadas en una sola ocasión y para un individuo carecen de valor científico ya que no disponen de variables de control y pueden influir muchas otras condiciones que sí podemos controlar en estudios de laboratorio. Por lo tanto, sería un error tomar decisiones basándonos en los resultados de estas pruebas.

El primer autor en introducir la posibilidad de inteligencias múltiples fue Edward Thorndike a principios del siglo XX. Más recientemente, el premio Príncipe de Asturias, Howard Gardner se ha convertido es uno de los mayores defensores de la existencia de varios tipos de inteligencias. Gardner habla de ocho tipos: lingüística, espacial, matemática, naturalista, corporal, musical, intrapersonal e interpersonal.

Otro autor clave en la posibilidad de medir la inteligencia a partir de múltiples parámetros es el psicólogo Daniel Goleman, para quien existen dos tipos de inteligencia fundamentales: inteligencia emocional e inteligencia social. La IE es la cualidad de reconocer las emociones propias y gestionarlas de una manera eficaz. Pero la IS va un paso más allá del individuo y se centra en cómo usamos toda esa información emocional para conectar con los demás. La inteligencia social es, por tanto, un conjunto de capacidades que todos poseemos, en mayor o menor grado, para interaccionar con otras personas. Aunque desde mi punto de vista, evaluar la inteligencia social y emocional por medio de cuestionarios es volver a caer en errores del pasado, sí existen cuestionarios que miden estos otros tipos de inteligencia.

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42 Comentarios en “Tipos de inteligencia y cómo medirla”

Laura 13 agosto 2011 a las 11:09 am

Hay algún tipo de parámetros deterministas que puedan establecer el grado de inteligencia? Alguna proteïna predominante o un flujo en según que zonas que pueda indicar no sólo mayor capacidad sino tambien mayor control de las capacidades?
En cualquier caso, y entendiendo la inteligencia como una facultad efímera y en constante evolución, si no hay parámetros claros más que varemos hechos a partir de la observación, su estudio está sujeto al nivel máximo que pueda llegar un individuo (el que establece los grados), y ése irá variando en función del desarrollo de su propia inteligencia…
Alguna idea?

Crendoca 13 agosto 2011 a las 11:18 am

Una cosa es ser muy creativo, y otra ser muy capaz. De las dos prefiero la primera, porque la segunda solo es asimilar conocimientos con más rapidez que los demás. Para mí el IQ, que de pequeño me daba de 87 no me dice nada porque influyen varios factores (la medición de diversas inteligencias y mi pereza). No niego que haya personas que relacionen entes con más fluidez que la media. La genialidad no está definida sólo por IQ, sino por las ideas que aplica la persona de acuerdo a su disposición genética (sus inteligencias).

Un ejemplo claro era Santiago Ramón y Cajal, que de joven era un negado para los estudios, pero luego con su dedicación llegó a conseguir muchos reconocimientos científicos.

Crendoca 13 agosto 2011 a las 11:21 am

No existen los ganadores y perdedores natos, solo los que se precisan y los que se aproximan.
La aspiración está definida por lo que te exiges y por lo que ves adonde llegas.

Roger 13 agosto 2011 a las 11:23 am

Me parece muy interesante lo que se comenta en este artículo. A menudo decimos que una persona es “lista” y no con ello que deberá ser obligatoriamente “inteligente” en aspectos matemáticos, llinguísticos o espaciales.
Las universidades (al menos antes) no potenciaban las inteligencias emocionales ni sociales.

Mariah 13 agosto 2011 a las 11:27 am

Con todos mis respetos, pero creo que la respuesta del señor Pablo Herreros no termina de dar respuesta a las preguntas del consultante.

@intel_emocional 13 agosto 2011 a las 11:27 am

Creo que la frase “la potencia sin control no sirve de nada” pueda definir la tortuosa relación entre la inteligencia “tradicional” y la emocional y social. Estás son imprescindibles para maximizar los beneficios de la inteligencia “tradicional”.
La inteligencia “tradicional” es imprescindible y es lógico que sea el punto de referencia de cualquier estudio individual si quieres conocer la capacidad de una persona. Es posible que personas con una alta inteligencia de este tipo carezcan de capacidas de relación intra e interpersonal pero serán capaces de cumplir con lo que se le pide de cierta complejidad. Esta inteligencia tradicional no puede aprenderse y pudiera estar claramente vinculada a una predisposición genética.
La inteligencia emocional si se aprende y ha supuesto (libro The curve Bell) un alivio para aquellos que no siendo muy “listos tradicionalmente” tienen unas capacidades emocionales sobresalientes.
Creo que lo ideal es tener una combinación apropiada de ambas pero la inteligencia emocional, que maximiza la eficacia en la resolución de tareas (Experimentos de Isen), no deja de ser un recurso que mejora la capacidad de aquellos que son inteligentes “tradicionales”.
Es curioso, abundando en esto, que se dice que los altos resultados en tests de inteligencia tradicionales (test de Raven, Wechsler) no garantizan el éxito profesional en la vida ni sirven como predictor de éxito pero nos olvidamos que los altos resultados en los tests de medición de Inteligencia Emocional tampoco garantizan el éxito en la vida si nuestro cociente esta en 90.
En resumen, la inteligencia emocional al servicio de la inteligencia tradicional potencia las capacidades. El que tiene un CI de 130 y ademas puntúa alto en IE sacará más rendimiento a ese 130 pero dificilmente alguién que puntúe 100 de CI podrá “razonar” al nivel que lo hace el de 130, eso si, seguramente, si su IE es altísima, podrá acceder a puestos de trabajo y tendrá unas relaciones excepcionales comparado con alguien de CI 100 pero habilidades emocionales mediocres.

Juan Gutiérrez Valdemoro 13 agosto 2011 a las 11:30 am

Totalmente de acuerdo en la existencia de diversos tipos de inteligencia. A lo largo de la historia ha habido gran cantidad de personas que han sido catalogados como mentes privilegiadas o genios, pero la mayor parte de ellos desarrollaban su virtuosismo en algunas facetas del conocimiento pero no en todas. Cabría introducir, tal vez, la excepción de Leonardo da Vinci que destacó como pintor, arquitecto, botánico, escritor, escultor… UN GENIO.

Marçal 13 agosto 2011 a las 11:38 am

Hola,

Con este tema siempre he tenido la impresión que se está usando la palabra “inteligencia” para una serie de habilidades que siempre han sido conocidas: el carisma, la empatía, la habilidad de gestionar las emociones, la imaginación, la simpatía, la comunicación, etc.; no entiendo por qué hay que llamar a todo inteligencia – o me resisto a ello-. Es como si al bautizar a un niño, le pusiéramos de primer nombre Pedro, todos seríamos Pedros…
Por supuesto, es bueno para el autoconocimiento del ser humano que se consideren otros factores y habilidades aparte de la inteligencia -en su sentido típico- para valorar las capacidades de las persones y su éxito en la vida, pues no es mejor alguien muy inteligente que alguien con mucha empatía o carisma.
Además, creo que se confunden conceptos como conocimiento -autoconocimiento-, comunicación, sabiduría e inteligencia .
Al menos busquemos un nombre para la inteligencia en su sentido usual,… ¿inteligencia racional?

Aparte de eso, no creo que sea importante conocer tu QI, ya irás viendo qué se te da bien y que no, si te atreves a ir probando (si A tiene más QI que B, pero B saca mejores notas… B es mejor estudiante que A, con más oportunidades de triunfar en mundo académico, diga lo que diga un test)

Agradeceré todo tipo de comentario

Fátima 13 agosto 2011 a las 11:41 am

Siempre me ha apasionado este tema.Cuando niños con problemas familiares tienen fracaso escolar y sin embargo el profesor dice que son niños muy inteligentes.Yo pienso que estos miños desarrollan una mssor inteligencia emocional y mas tarde se enfocan en conseguir una gran inteligencia social para poder dobrevivir.Puede que en los estiuios fracasen pero la mayoria tienen exito laboral.Me planteo la posobilidad de que dependiendo de nuestra niñez nos beamos

Assupció 13 agosto 2011 a las 11:51 am

De niña y adorescente, disfrutava con los test d’inteligencia, los encontraba muy divertidos y si por casualidad caia uno en mis manos ( ya que en aquella época no era muy común) enseguida veia la solución; además las matematicas para mi también eran un juego y a pesar de ser una pesima estudiante en matematicas sacaba sobresalientes sin abrir el libro. De joven y adulta para muchas pruebas de trabajo o de x te hacian test y es como si mi cerebro estuviera cerrado no veo nada. ¿Se puede perder este tipo de inteligencia?

Francesc Comas 13 agosto 2011 a las 11:51 am

Lo cierto, es que la vida, me ha enseñado a valorar a las personas por sus capacidades y no solo las intelectuales. Para mi inteligencia es capacidad de adaptación y aprendidaje continuo. Por ejemplo: una persona que despues de trabajar en un banco, se adapta a otro medio de trabajo completamente diferente (como de albañil) y lo desarrolla de una forma efectiva. Esto varias veces en una misma persona, denota inteligencia y el uso del instinto para sobrevivir. Que, a fin de cuentas, es lo que busca el ser humano…sobrevivir lo mejor posible superando todo tipo de obstaculos que se le pongan delante. Para mi es inteligente el que usa lo aprendido y lo utiliza de forma efectiva a lo largo de su vida.

Fátima 13 agosto 2011 a las 11:56 am

Siempre me ha apasionado este tema.Existen niños con frascaso escolar debido a problemas familiares y sin embargo son niños muy inteligentes.Estos niños para no sufrir consiguen uns mayor inteligencia emocional y dependiendo del problema ,una gran inteligencia social.Incluso un mayor exito lsboral que otros niños que sacaban mejores notss que ellos.
Quizás las circustancias nos obliguen a elejir entre el tipo de inteligencia debemos desarrollar.
Yo me quedo con la inteligencia emocional seguida de ls social, porque esta de dará la capacidad para desarrollar todas las demás de un modo…inteligente?

Jordi 13 agosto 2011 a las 12:08 pm

No estoy muy de acuerdo en parte de la respuesta. Los test de IQ realizados por profesionales no se toman ni en una sola ocasión ni en un solo individuo. Se basan en la campana de Gauss y precisamente la medida es por comparación con otros individuos. El valor obtenido es a partir de comparar el resultado obtenido con el resultado obtenido por montones de otros individuos, estableciendo cuanta gente está por debajo y cuanta gente está por encima.
Por otro lado, un test de IQ no mide el éxito personal, y nunca lo ha pretendido. Mide algo más parecido al talento intelectual potencial porque evidentemente hay otros factores como el entorno socio-económico, cultural, familiar, geográfico e incluso el momento temporal en que esa persona vive que influyen de manera decisiva en el desarrollo de ese talento potencial y, por tanto, en el éxito.
Por ejemplo, probablemente si Newton hubiese vivido hoy no habría tenido éxito porque era arisco, malhumorado y solitario, y actualmente las habilidades sociales son casi imprescindibles para tener hueco en la sociedad. De igual modo, si Messi hubiese sido esquimal y vivido en el Polo Norte con toda seguridad no sería el mejor jugador de fútbol del mundo de la actualidad. Pero tanto en un caso como en otro, ello no implicaría que el talento innato no existiese. No hace falta nombrar el conocido caso de Van Gogh, un inmenso talento que no tuvo ningún éxito en su tiempo y lo tuvo, y de forma espectacular, después de muerto.
En lugar de considerar la inteligencia como una causa que produce un efecto ineludible (como esta persona tiene éxito es que tiene inteligencia), creo que sería más adecuado considerarla como un talento potencial (esta persona tiene inteligencia, si se la potencia convenientemente en el entorno adecuado puede dar enormes frutos)

Eduardo de Miguel 13 agosto 2011 a las 12:18 pm

Hace tiempo que suponía que la definición de inteligencia actual tenía como propósito correlarla al éxito; suposición confirmada con el post que acabo de leer. En mi opinión es un tremendo error; supongamos que encontramos tal definición; con ella obtendríamos dos palabras sinónimas, además tendría implicaciones nefastas sobre el libre albedrío.
Por otro lado, si se quieren encontrar diversas facetas de la inteligencia, recomiendo buscar en un perfil ortogonal o incorrelado. No creo que puedan separarse por ejemplo la inteligencia musical de la matemática, cuando están fuertemente correlados.

anna baxerias 13 agosto 2011 a las 12:50 pm

estoy totalmente deacuerdo en que la inteligencia social, para mí la mas importante ó la que más se utiliza en la vida , se aprende un poco en las experiencias de la vida , en las cosas buenas y malas que te ocurren, y de ellas aprendes y por ello vas empatizando cada vez mas con las personas que te rodean.

Carolina 13 agosto 2011 a las 1:07 pm

Estoy totalmente de acuerdo con la teoria que sostiene el psicólogo Daniel Goleman, sobre que fundamentalmente existen dos tipos de inteligencia. Lo que veo que no se ha comentado, es una teoría muy difundida que dice que ” la inteligencia es la adaptación al medio”. Considero que , sin poder ser cuantificados, los recursos que el ser humano utiliza para salir airoso de conflictos que se presentan en la vida, la forma de aprender de lo vivido, utilizar nuevos recursos cuando los antiguos no dan resultado, creo que son los mayores rasgos que puede determinar si estamos ante una persona de gran, media o baja inteligencia.

Calamar 13 agosto 2011 a las 1:23 pm

Antes de dar mi propuesta de definición de la inteligencia, veamos lo que sí sabemos: Sabemos que es algo que las personas tenemos en mayor medida que otros animales, y unas personas más que otras. ¿Qué hacen las personas que no hagan los animales? Un montón de cosas (discutir, montar religiones, ir a la luna), pero todas son efectos emergentes de tres únicas capacidades, la de categorizar, la de abstraer (muy relacionada con esta) y la de percibir la relación entre causa y efecto. La capacidad de categorizar nos dice que una almendra y una nuez son cosas que han de ir en una misma categoría, mientras que una piedra no estaría en en esta categoría. La capacidad de abstraer nos dice que hay características comunes a los miembros de una categoría (en este ejemplo, la “comestibilidad”). La capacidad de percibir entre causa y efecto nos permite inferir, por prueba y error, que ingerir objetos que poseen la característa de “comestibilidad” reducen nuestra sensación de hambre, y eso nos permite planificar acciones, y también, cerrando el círculo, las causas que tienen efectos parecidos también pueden ser clasificadas en la misma categoría. La capacidad de hacer estas tres cosas correctamente sería la inteligencia.

Estas capacidades son innatas pero también se pueden entrenar. Aparte, el conocimiento de un mayor número de objetos permite hacer clasificaciones, abstracciones y relaciones causa-efecto mejores. La mayoría de las discusiones entorno a la inteligencia se deben a que no se distingue entre la inteligencia innata (la potencial) y la que se tiene en un momento dado (la actual). Los tests de inteligencia también fallan en este punto, ya que o bien son demasiado abstractos (con lo cual no tienen en cuenta la experiencia, el entrenamiento) o son demasiado dependientes de la cultura (el número de objetos que conoce el individuo y las veces que ha interactuado con ellos). Por otro lado, que el IQ no se corresponda con el “éxito” que va a tener una persona en la vida no es algo tan sorprendente por que dudo que la inteligencia, incluso bien medida, se corresponda a su vez. El “éxito” tiene mucho que ver con la posición de partida y con las amistades (y diría también que con el azar) y poco con la inteligencia.

Beatriz 13 agosto 2011 a las 1:58 pm

Una noche de tertulia con mis compañeros de piso hablamos de la inteligencia según qué facetas. De paso, hablo de la educación. Pienso que si los jóvenes nos desarrolláramos en estas facetas, nacerían más genios y más personas felices y realizadas. Por mi parte, ¡viva la música!
Un beso y gracias Eduardo.

Joan 13 agosto 2011 a las 2:30 pm

Yo no soy muy experto en la materia de la inteligenica, es mas, no me considero inteligente. Pero si que me atrevo a decir que en mi punto de vista si que puede haber diferentes tipos de inteligencia.
Pero mi opinion sobre el tema es que la inteligencia que una persona pueda tener,aunque el termino no sea muy apropiado, la ¨inteligencia total¨ que tiene una persona puede ser hecha de varios niveles de inteligencias ¨parciales¨ y que lac condiciones y variables que esta persona se encuentra es lo que le sirven para ser vista como una persona inteligente, o no por otros.

Graciela 13 agosto 2011 a las 2:57 pm

Creo que es inteligente quien puede sobrevivir en situaciones límite, mas allá de lo emocional, lo práctico o lo físico; tal vez puede ser intuición, como un piloto automático, o tal vez memorias ancestrales….. creo yo , humildemente, quizas estoy siendo autoreferencial. Un saludo y desde ya muy interesante la nota.

dani 13 agosto 2011 a las 4:10 pm

Sr eduard punset no haria falta calcular o valorar nuestra inteligencia si actuaramos en grupo por desgracia el dinero nos hace (o el miedo al que lo tiene a perderlo )nunca he trabajado y con usted lo haria gratis.

Ana 13 agosto 2011 a las 4:53 pm

Nunca he entendido muy bien que es ser o no inteligente, yo nunca me considerado inteligente, tengo un familiar muy cercano que siempre me ha dicho que es mas inteligente que yo, pero yo pasaba de curso sin dificultades, y me gradue mucho antes que el, sin embargo, siempre me toman el pelo las personas que quiero, el sin embargo es el que se lleva por delante a todos y gana siempre, yo no quiero ser inteligente si he de ser asi para los demas, es que esto de la inteligencia es tan relativo, por lo menos a mi juicio, creo que se puede ser inteligente para algunas cosas y tontos para otras, todo en la misma persona, es una contradiccion no?, pero en mi opinion, la inteligencia es una capacidad de entender y aprender, y luego estan las habilidades de cada uno para sacarle partido y aprovechar esa inteligencia en cada momento de nuestra vida, no se si estoy muy equivocada o acertada, pero ufff, es que hay que ser muy inteligente para entender claramente lo que es la inteligencia no?. Un saludo a todos inteligentes o no.

Esperanza Jimenez Ortiz 13 agosto 2011 a las 5:40 pm

Tengo 47 años y desde niña he sido una persona obsesiva, depresiva y más tarde diagnosticada como distímica. Actualmente tomo 40 mg de fluoxetina. Mi pregunta es la siguiente:
La depresión o la ansiedad, el estado de ánimo ¿ pueden interferír en los test de inteligencia?
Muchas gracias por todo.

teresa 13 agosto 2011 a las 5:52 pm

Creo que las personas inteligentes se pueden reconocer cuando uno presta atención y escucha u observa , no debemos quedarnos con el aspecto de las personas, porque generalmente es muy engañoso y manipulable.

agustin fdez del castillo suardiaz 13 agosto 2011 a las 6:29 pm

Hola Pablo,

Creo que lo de medir la inteligencia es un tema interesante pues cuanto más te entregas a conocerla en todas sus facetas, más te alejas de estar en lo que se llama ser un ser inteligente y mas te interesas por la INTELIGENCIA que subyace detrás de la mas mínima cosa de la naturaleza. Y que no es interesante e inteligente, por lo de fuera, sino porque tú, yo, desde dentro, habremos reconocido primero en nosotros todo de lo que estaba hecho . Y eso incluye sentirla, el respirarla como los perros de caza, el amarla, el estar abierto a ser esa inteligencia SIENDO primero y expresándose después en lo concreto.

Como todo esto suena a bonito pero abstracto, a mi juicio, creo no hay solo dos o cuatro o 6 inteligencias, sino etapas para echarle coraje y dejar de estorbar a la INTELIGENCIA.

*Cuando estoy a punto de suicidarme y me abro a objetivar mis propias energías bloqueando y autolesionándose, yo soy la inteligencia que reconduce todo hacia el crecimiento incluso a costa del que pretende vivir a la contra.

*Cuando reconozco mis ideas patizambas tratando de ser la que consiga una novia que la saque fuera, yo soy la inteligencia de lo oscuro empezando a dar atisbos de querer salir hacia la claridad, y en ese mar de dudas, miedos, bloqueos, tan propios de la maraña emocional.

*Cuando yo me acerco al interior de mi compañera invitándola, sugiriéndola, no abrasándola, para que ella se abra a ser y a construir su claridad desde su propio interior – que solo se irá clareando para el que no tenga miedo a ir dejando en esa hogueras sus propios miedos –

– mi previo ardor guerrero ya apunta a ser inteligente,
– y mis miedos y deseos de retener, suspirarán ya por los espacios abiertos aun por reconocerse dentro, en lares más expansivos e integradores. Llamando todavía a tocar lo de fuera, con un interior, ahora y no antes unido.

*Cuando mi emoción aspira ya a sentimiento, porque he aumentado mi respiración clavicular y he llegando con ese aire nuevo para que la emoción, antes teniendo que crecer hacia donde no habrá salida, ahora conozca hacia dónde hay que empezar a mirar, mi emoción ya es la materia prima de un sentimiento inteligente aun por construirse en el pecho.

*Si la imaginación no puede ponerse en marcha mientras estamos respirando conscientemente, negarme a ser un oso yogui siempre a merced de mi propia inercia que igual que me lleva a los cielos, me baja a los infiernos, mi imaginación, porque ya conocerá o empezará a intuir lo que a ella la dará sentido, empezará a suspirar por hacerse inteligente.

*Si el pecho respira ya conscientemente y mi corazón reconoce su naturaleza dinámica y que la dualidad, será el sentido del Amor en la acción, ese corazón, suspirará porque una idea de la mente le permita ser inteligente.

* Cuando la mente del miedo, no anticipa para usar y tirar lo de fuera y acepta ser criado de ese hecho evidente que dice yo no soy mis ideas y mi mente, *sino quien se da cuenta de ellas, * las da sentido y * las objetiva, solo habrá empezado a abrirse a ser un párvulo de una vivencia la de SER la Vida, que exigirá fortalecerse física, emocional y metalmente para poder Ser la Inteligencia moviendo energías globales como bloque, que habrán de ir integradas para ser inteligente.

*Cuando veo que todas estas etapas anteriores las habrá hecho posible un falso mirón que se reconocía a si mismo proyectando oscuridad y cantando rancheras de Soy el rey donde nunca habrá nadie, empieza uno a pedir a la inteligencia que lo quite del medio.

• La conciencia global es la capacidad de ver concentrada delante y como un solo bloque toda la consciencia. Y eso exige de ese mirón que empieza en la placenta y que necesitará del mirar tras nacer para desentrañar lo falso en la vida superficial de la mente.

Las diferentes etapas que requieren de un mirón previo, al llegar al corazón, empezará a no necesitar los ojos de la mente y los sentidos, porque como las gallinas cluecas, ya habrá aprendido a cobijar hasta el último de la clase de sí mismo, lo que incluirá al terrorista que todos llevamos dentro. Y ese corazón fortalecido por los pasos previos, en que habrá aprendido a enjugar todas las lagrimas que aun quedaban, será un simple anónimo que ya no necesita medallas porque estará en ese camino de entregarlas todas para no distorsionar y reflejar parcialmente a la verdera INTELIGENCIA.

Este mirar previo de la conciencia que es lo que en general conocemos todos como concienciar, si hemos seguido todo el proceso y hemos aprendido a cerrar los ojos gradualmente, y viviendo no en un limbo, sino en el dia a día, aprenderá que esa primera forma de conciencia que suponía un mirar, un atestiguar , habrá desaparecido en el camino para aprender a SER ENERGÍA , A AMARLA AFECTUSA PERO DESAPEGADAMENTE primero y con su vehículo, la mente, construir después fuera la inteligencia creciendo, siempre como conjunto.

Y que a nivel individual, será una inteligencia no por ser inteligente, sino porque reflejará la armonía que subyace detrás de dos opuestos equilibrados dentro de un ser vivo. La inteligencia de un león, es que si te ve y tiene hambre y tu no lo remedias, nos zampe de un bocado.

Nota: me da pena que para este rollo tan largo, me haya servido en un 90%, de lo que se enseñan hoy ya abrumadoramente.

Me apunto a la labor que haceís tú, el sr Punset y todo vuestro equipo, ayudando a tener y formar criterios para esa alternativa de encontrar cada día cómo no estorbar a la inteligencia.

Un saludo a todos

Trinidad 13 agosto 2011 a las 7:22 pm

Hola, quisiera comentar mi experiencia con la inteligencia en el ámbito escolar. Cuando comencé la escolaridad a los 5 años un psicólogo evaluó de forma colectiva a mi grupo de clase, yo obtuve un IQ: 62 compatible con la discapacidad psíquica ligera, pero mi conducta inquieta, crítica y la interacción mantenida con mis compañeros llevaron a mi profesora a pensar que aquella prueba debía ser repetida y que yo era superdotada. Tenía una serie de privilegios como no hacer muestras repetivas sino escribir cuentos y enseñar matemáticas en vez de realizar cálculo mecánico, que perdí al cambio de profesora, quién para mantener su puesto de trabajo y status profesional decidió demostrar que era discapacitada, con métodos como encerrarme en el armario durante la explicación y luego realizar los ejercicios con el libro del profesor, castigar a las niñas por establecer contacto ocular conmigo o hablarme, usar la papelera como pupitre para guardar la mala calidad de mi trabajo…aquella experiencia se endureció, a los 12 años tuvo que intervenir el inspector pero el psicólogo que realizó una nueva prueba colectiva dijo que mi IQ: 84, que había mejorado gracias a la intervención educativa pero mi rendimiento académico era demasiado bajo, mi timidez y miedo a los adultos excesivo, y no había que sospechar de superdotacción.
Ahora soy orientadora escolar, y lo que menos pienso es en la etiqueta sino en aportar mis conocimientos para la toma de decisiones en la respuesta educativa a los niños y en cómo influir en el profesorado para mejorar sus actuaciones.
Yo, a veces, siento el dolor de mi escolarización traumática y lucho para que no bloquee mi trabajo. Gracias, a todos los que apotaís un granito a la ciencia y la reflexión.

Ana Maria Beirao 13 agosto 2011 a las 11:39 pm

Se habla demasiado de la I. Emocional, la racional, etc pero casi nadie se da cuenta que en la actualidad emerge con fuerza la inteligencia politica.
Pasamos muchas horas en un mundo tan complejo como el laboral y hoy en día, el entorno de trabajo en las organizaciones es cada vez más complejo y se denomina Inteligencia Política a “la pérdida de la capacidad de liderazgo” debido a que las habilidades de dirección “tradicionales” no son suficientes para garantizar el éxito personal como ejecutivo de ventas y el de la organización comercial.

Los aspectos ‘negativos’ de las políticas organizacionales internas afectan desfavorablemente a la moral, a la productividad y a la rentabilidad de las empresas y que probablemente sea la causa número uno del estrés de los directivos y ejecutivos de venta.

maria Dolores 14 agosto 2011 a las 12:26 am

Hola Pablo me extrañado tu que siempre comentas sobre Animales y ahora sobre la inteligencia de las personas.Como bien dices en tu artículo los test de inteligencia han cambiado,ahora no es mas inteligente el que mas sabe, sino el que tiene la capacidad de adquirir nuevos conocimientos y de aplicarlos en situaciones nuevas para resolver problemas no programados.Ahora inteligencia es emocional y social.Un saludo Pablo

Jaime 14 agosto 2011 a las 1:08 am

El éxito personal no está en relación directa con la inteligencia o las inteligencias del sujeto. Hay otros elementos tan importantes como la propia inteligencia, como son la ambición personal, los valores y la ética individuales,… Ya el mismo concepto de “éxito” personal es subjetivo y la determinación de lo que es “éxito” personal por parte del propio sujeto podría entenderse a medio camino entre la inteligencia emocional y la inteligencia social que es una división de carácter pedagógico pero no real.

Lleó 14 agosto 2011 a las 9:51 am

La inteligencia es la capacidad de relacionar conocimientos que poseemos para resolver una determinada situación. Si indagamos un poco en la etimología de la propia palabra encontramos en su origen latino inteligere, compuesta de intus (entre) y legere (escoger). Por lo que podemos deducir que ser inteligente es saber elegir la mejor opción entre las que se nos brinda para resolver un problema. Por ejemplo, si a una persona se le plantea subir al tejado de una casa, la persona seleccionará los instrumentos que cree necesario para subir, pues con los conocimientos que ya posee (lógicos, matemáticos, …) ha ideado una forma para ejecutar una acción que le permitirá subir al tejado. Unos dirán que con una escalera, otros con una cuerda, otros necesitarán una serie de instrumentos, … Una persona más inteligente que otra escogerá una opción mejor que otra. ¿Cómo se mide la inteligencia? Tristemente la mayoría de los test que miden la inteligencia de un ser humano sólo tienen en cuenta las capacidades lógica-matemática y lingüisticas.

Sandra 14 agosto 2011 a las 9:57 am

Me han parecido unas palabras muy interesantes, saco como conclusión que todo individuo de una forma u otra puede ser inteligente.
En mi caso en varias situaciones muy desagradables (trabajo, fallecimientos familiares), personas de mi alrededor me dicen que poseo una gran inteligencia emocional, algo que yo llamaría control de emociones siendo práctica, me explico, si la situación no puede ir a peor yo no la empeoro, espero un momento menos tenso para actuar .
Y en ocasiones (laborales), al reaccionar así, he salvado el puesto de trabajo, pero también he perdido oportunidades.

Beatriz Cañones 14 agosto 2011 a las 10:50 am

Hay lo que se llama inteligencia fluida e inteligencia cristalizada. La inteligencia fluida es la facilidad que uno dispone para aprender, la rapidez con la que el mismo aprendizaje se puede aprender en comparación con otras personas, que necesitan hacer mayores bucles de repaso para que permanezcan en la memoria, para que las pistas del conocimiento dejen huella en nuestro cerebro , y la otra es la critalizada despues del esfuerzo, de un trabajo continuado, se ha creado un cuerpo de conocimiento disponibles. La falta de motivación puede bloquear la inteligencia fluida, que es la inteligencia que se intuye cuando nos encontramos a las personas. Simplemente,si una gran inteligencia fluida no trabaja para llegar al talento (inteligencia cristalizada),de ahi la importancia que en el origen del aprendizaje este la motivación, esta llevara a un trabajo continuado, que algunos llaman esfuerzo, pero que sale de dentro, y que derivn en el talento, en esas notas sobresalientes de los que aun con una inteligencia fluida de menor potencia han conseguido superar a los de mayor potencia, como el cuento de la liebre y la tortuga.

Beatriz Cañones 14 agosto 2011 a las 11:12 am

Los hombres tienen necesidades, entre ellas comparar las personas con la finalidad de predecir si en un futuro su rendimiento puede resultar mas favorable. Para ello crean instrumentos, los tests, y tratan que se acerquen a una realidad, que sean utiles, cientificos, pero lo hacen desde la comparación entre una persona y un grupo, y solo los datos extraidos en esa prueba de los individuos que han formado el grupo se pueden ajustar a las caracteristicas comunes de ese gupo. Se puede tratar de generalizar a una población más amplia, con diferentes probabilidades de equivocarse. El concepto de inteligencia ha ido variado en el tiempo, y hoy creemos que hay muchos rasgos diferentes en la inteligencia, lo que ha llevado a hablar de diferentes tipos de inteligencias. Las medidas estan sujetas a variabilidad, segun el estado de atención o de otras situaciones cuando se hacen las pruebas, el hecho de aprendizaje cuando la repites, por poner ejemplos. A veces cuando se hace una prueba, debido al aprendizaje mientras se hace, habra una variación en relación a la primera vez que realizó, tambien puede haber variado las caracteristicas que pretendemos medir, las personas somos seres vivos variables (crecemos, varia la temperatura, la energia despues de haber dormido o despues de un gran ejercicio fisico). Si los médicos se sorprenden ante los analisis de algunos enfermos, en el sentido que ellos consideran que con esos valores no podrian mantener la vida, con los tests, no se puede decir que determinen las propias capacidades en un futuro. Si puede haber variación en los resultados al repetir la misma prueba con los mismos items, que lo inutilice como instrumento para predecir rendimiento.

Manu 14 agosto 2011 a las 1:35 pm

Es interesante que se hable de inteligencia musical. Jamás he leído una frase de Bach, pero creo que resultaría imposible, por la escucha de sus obras, clasificarlo como alguien no inteligente.

Supongo que una de las características de la inteligencia es también la capacidad de reconocerla en diferentes ámbitos.

Carrilet 15 agosto 2011 a las 1:00 am

Si la inteligencia es la capacidad de resolver problemas, está claro que no hay ningún test que la pueda medir facilmente. No hay que darle más vueltas a este tema.

Buziet 15 agosto 2011 a las 1:15 am

La inteligencia es una capacidad mental muy general que permite razonar, planificar, resolver problemas, pensar de modo abstracto, comprender ideas complejas, aprender con rapidez y aprender de la experiencia. No constituye un simple conocimiento enciclopédico, una habilidad académica particular, o una pericia para resolver tests, sino que refleja una capacidad más amplia y profunda para comprender el ambiente, dar sentido a las cosas o imaginar qué se debe hacer en cada situación.

Andrómeda 15 agosto 2011 a las 12:49 pm

No se dónde leí que se comparó la actividad cerebral de una persona inteligente y otra que lo era menos resolviendo un problema. Se suponía que el cerebro de la persona inteligente registraría más actividad. Por el contrario su inteligencia residía en llegar al resultado con menos esfuerzo. Esto me hizo pensar…

ERASMO 15 agosto 2011 a las 4:40 pm

Pues aqui no se ha hablado aun de las personas superdotadas y/o con altas capacidades.Eso tiene un gran factor innato.Representan unicamente menos del 2% de la poblacion

antonia cardeno 16 agosto 2011 a las 1:47 am

Creo que la inteligencia tiene que medirse junto con la logica .
Sin logica la inteligencia no tiene mucho sentido

Diego Lopez 27 agosto 2011 a las 2:06 am

esta definicion la entiendo a la perfeccion: no entiedo de vinos,pero tapadme los ojos y dadme del placer de catar un vino bueno y un vino del monton…seguramente te elegire el vino bueno… un gran abrazo desde vila-seca

Teresa 29 octubre 2011 a las 4:55 pm

Realmente qué es inteligente?
Qué es ser inteligente?
Qué es un sabio?
Qué es ser sabio?

La contestación estará en el concepto de cada uno de la percepción de las cosas y de la propia inteligencia siempre expuesta a criterios de los demás, fuera de ti, fuera de uno mismo.

Qué puede importar si uno es mas o menos inteligente, listo, hábil… si es mas o menos sabio o menos sabio, qué importa?.

Sólo debería importarnos la propia felicidad, la que se encuentra dentro de nosotros, el propio amor a las cosas que hacen que la vida sea algo especial, lo demás son etiquetas que la sociedad y el sistema se empeña una y mil veces en patentar para hacer infelices a las personas.

El sistema educativo es un caos, crea personas acomplejadas y llenas de estupideces, que pensamos que si no somos inteligentes no podemos estar aquí, allí o en el otro extemo; por favor despertemos ya…

David Fernández 28 agosto 2012 a las 3:55 pm

Hola a todos,

Efectivamente la evaluación cuantitativa de la inteligencia debe dejar paso a una evaluación cualitativa. Esta evaluación debe servirnos para comparar la evolución de un mismo individuo en dos instantes de tiempo diferentes, con el objetivo de mejorar su proceso de enseñanza/aprendizaje, y no para realizar comparaciones entre individuos que deriven en desigualdades sociales.

En nuestro portal educativo Ikaia, hemos comenzado una investigación sobre la evaluación cualitativa de las inteligencias multiples, y la utilidad de la teoría en la orientación vocacional:

http://ikaia.wordpress.com/

Un saludo,

Ikaia

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